"La gran salida"
Había una vez una niña llamada Julieta que desde bebé siempre veía una luz flotar
sobre su cuna, esa pequeña jugaba con esa lucecita hasta que su mamá llegaba
para darle de comer, ya que esa lucecita solo estaba cuando la bebé la dejaban
en su cuna porque nadie más podía verla. Víctor su papá de Julieta tenía un trabajo lo cual le pagaban muy poco,
le alcanzaba mínimo para que comiera su esposa y su pequeña bebé. Pero su papá
no se daba por vencido, hacia el más mínimo esfuerzo para sacar adelante a su
familia. Camila la mamá de Julieta quería ayudar a su papá trabajando un poco,
pero el problema es que no podía dejar a Julieta ni siquiera en una guardería
porque no tenían dinero suficiente.
Una amiga de Camila le digo que le ayudaría a cuidar a
Julieta, Camila se lo agradeció mucho. Por la tarde Camila se puso a investigar
en periódicos trabajos para poder ayudar a su esposo, paso toda la tarde
buscando periódico tras periódico, pero solo encontraba de enfermería y ella no
sabía nada de eso. Llego la noche, Camila y su esposo se fueron a dormir.
Al día siguiente Víctor salió temprano de su casa para
comprarle cosas para su desayuno, al ir caminando por la calle se encontró un
letrero que decía:
“Se solicita muchacha para lavar trastes – Fonda
Margarita”
Víctor al ver el letrero fue rápidamente con su esposa a
comentarle y ella acepto Camila le encargo a su amiga para cuidar a Julieta,
Camila fue a pedir información y le daban poco sueldo pero no le quedo de otra
más que aceptar. Ella ya se iba a trabajar y le iba bien, durante los meses y
años que trabaja hay en la fonda la querían mucho, pues Camila es muy humilde y
con un corazón bueno.
Pasaron varios años y Julieta ya había crecido, ya iba a
la escuela y nadie la cuidaba. Una mañana Julieta tenia junta en la escuela,
Julieta les digo a sus papas. Víctor y Camila hablaron de quien iría a la
junta:
-Víctor: Yo
no podré ir, no me dieron permiso en el trabajo.
-Camila: No
hay problema, Iré a ver calificaciones yo.
-Víctor: Muchas
gracias Cariño…Las quiero mucho.
-Camila:
Nosotras a ti.
Al día siguiente Camila y Julieta iban hacia la escuela, entraron
al salón, les dieron indicaciones y dieron boletas .Su mamá de Julieta quedo
muy sorprendida, pues Julieta tiene promedio de 9.7, al dar la boleta Camila,
la profesora las felicito a las dos. Su mamá se despidió de Julieta le dio un
abrazo con unas pequeñas palabras,
“Julieta
has hecho un buen trabajo, tus logros me enorgullecen
Y llenan
de satisfacción. Felicidades por tus calificaciones”
Julieta con el paso del tiempo se fue dando cuenta que
aquella luz que tanto brillaba nunca desapareció de encima de ella. Se preguntó
Julieta ¿Qué esa luz flotante? ¿Por qué brilla mucho? Pero no se daba
respuestas, así que Julieta no le dio mucha importancia.
Un día al llegar Víctor, Camila vio que algo pasaba en él,
Camila y Julita le preguntaron; ¿Estas bien? ¿Cómo te fue en el trabajo?
¿Comiste algo?
Pero Víctor le digo a Julieta que quería hablar con su mamá,
Julieta salió de la cocina, pero ella se quedó a tras e la puerta para escuchar
lo que pasaba,
-Víctor: Mira
pues… me corrieron del trabajo.
-Camila: Pero como, ¿Por qué?
- Víctor:
No sé, ni yo mismo me explico cómo pasó, pero ahora que are.
-Camila: Bien
cariño, no te preocupes puedes quedarte en casa hacer de comer para cuando
llegue Julieta de la escuela.
-Víctor: Esta bien.
Al llegar la noche Víctor no podía dormir, así que
decidió buscar trabajos en los periódicos, pero no encontraba nada…
Pasaron meses y lo
que ganaba Camila en su trabajo, no le alcanzaba ni para pagar la escuela de su
hija.
Sus padres se encontraban en problemas económicos, ellos
estaban aún más preocupados, tenían que sacar a la pequeña de la escuela y que
la dejaria por un gran tiempo. Julieta sabía lo mucho que sufrían sus padres y
gracias a esa falta de dinero, sus
padres le habían dicho que tenía que abandonar sus estudios también se tenían
que mudar a otra casa un poco más humilde, entonces toda su vida iba a cambiar por completo, ella estaba muy
triste ya que no sabía cómo ayudarlos.
Una noche antes de irse de su casa, viendo la luz flotar
pedía que todo saliera bien y que sus padres volvieran a recuperar el dinero y
su trabajo mientras lloraba esa lucecita brillaba con más intensidad. Al día
siguiente el papá de Julieta con mucha emoción recibió una increíble noticia,
pues si encontró un gran empleo y con un salario muy bueno quizás es necesario
para seguir con su casa y Julieta pueda seguir en la estudiando. Julieta se
había dado cuenta que aquella lucecita que brillaba con tanta intensidad y que
siempre la acompañaba, no sólo era parte de su imaginación si no que era más
que una luz brillante. Era su hada la que siempre la acompañaba.
Sabía que si en algún momento ella llega a decir algo tal
vez la hada se alejaría. Así que durante años guardo el secreto, Julieta no
sabía cómo agradecerle a esa pequeña hada que la seguía siempre ya que no todos
los niños tenían esa dicha de tener esa pequeñita hada al lado de ellos, ella
nunca pedía favores inútiles ella siempre buscaba la ayuda de su hada cuando de
verdad la necesitaba, cuando algo raro le sucedía o bien cuando sentía que todo
su mundo se venía abajo y que ya no había respuesta a ese problema.
Ni ella misma sabe lo que hizo en la vida para merecer a
esa grandiosa hada, pero sabía que tenía un corazón suficiente bueno y con su
alma tranquila siempre seguirá con ella.
Durante años siempre Julieta hablaba con su hada cuando tenía
problemas, cuando Julieta quería ayudar a alguien más o simplemente tener un
tema de conversación para seguir agradeciéndole todo lo que hacía por ella y si
como todo llega a su fin.
A los 15 años de edad, aquella hada maravillosa
desapareció de su alrededor, con tristeza y con un poco de felicidad Julieta
deja ir a su pequeña hada, porque ella sabía que si tenía algún otro problema
ella iba ayudarla de donde estuviera.
Pero lo bueno es que para siempre la iba a tener un su
grande corazón y que esa linda hada iba a poder ayudar a alguien más.
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